La contaminación por NO2 cae hasta un 14% en Barcelona en la primera mitad de 2025

Barcelona sigue consolidando su tendencia de reducción de la contaminación del aire. Según el informe presentado este lunes por la Agencia de Salut Pública de Barcelona (ASPB), los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) han descendido entre un 2% y un 14% en el primer semestre de 2025 respecto al mismo periodo del año pasado, con una media de 22,5 μg/m³. Este dato afianza los mínimos históricos registrados en 2024, cuando la ciudad cerró el ejercicio con 25 μg/m³ de media, por debajo del límite legal europeo de 40 μg/m³.
La primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha subrayado que estas cifras no son fruto de la casualidad, sino de la combinación de políticas que fomentan la movilidad sostenible y el incremento de espacios verdes. Entre las actuaciones destacadas, Bonet ha recordado la electrificación de la flota de autobuses, la creación de 22 kilómetros de nuevos carriles bici y la ampliación de 40 hectáreas de zonas verdes.
También ha puesto en valor la renovación del parque móvil de la ciudad y la consolidación de la Zona de Bajas Emisiones, que limita la circulación de vehículos más contaminantes. En concreto, los coches con etiqueta ECO han crecido del 19,4% al 22,4% y los de etiqueta B, considerados los que más polución generan, han descendido dos puntos hasta el 13,3%.
La estación de L’Eixample, la más afectada por el tráfico
El informe revela que todas las estaciones de medición de la ciudad —Ciutadella, Eixample, Gràcia-Sant Gervasi, Palau Reial, Poblenou, Sants y Vall d’Hebron— se mantienen por debajo de los límites europeos vigentes. Sin embargo, la estación del Eixample sigue siendo la que más concentración de NO2 presenta, llegando a registrar picos de 40 μg/m³ en febrero debido al intenso tráfico de la zona.
En el extremo opuesto, Palau Reial y Sants presentan los valores más bajos de toda la red. Aun así, las cifras todavía están lejos de los niveles que recomienda la Organización Mundial de la Salud (10 μg/m³) y de los que la Unión Europea plantea para 2030 (20 μg/m³).
Impacto sobre la salud pública
La concejala de Salud, Marta Villanueva, ha recordado que “respirar aire limpio es una cuestión de salud pública esencial” y ha insistido en que la exposición prolongada a contaminantes como el NO2 está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades respiratorias y ciertos tipos de cáncer. También ha alertado del impacto en el desarrollo neuronal de los niños.
El informe estima que la exposición a largo plazo a la contaminación entre 2020 y 2024 fue responsable de alrededor del 8% de las muertes por causas naturales en la ciudad, una cifra que se situaba en el 13% en el periodo 2018-2019. En cuanto a los nuevos casos de asma infantil, se calcula que el 36% son atribuibles a la mala calidad del aire, frente al 51% de años anteriores.
Las autoridades municipales han insistido en que los resultados confirman que las políticas de restricción de tráfico y fomento de la movilidad limpia funcionan y deben mantenerse si Barcelona quiere alcanzar los estándares de calidad del aire que marcan la OMS y la UE para la próxima década.



