La Guardia Urbana investiga una carrera ilegal de ciclistas que recorrió Barcelona a toda velocidad

La Guardia Urbana de Barcelona ha abierto una investigación para identificar a los participantes de una carrera ilegal de bicicletas que tuvo lugar el pasado 21 de junio y que puso en serio riesgo la seguridad vial. Una veintena de ciclistas atravesaron la ciudad desde Zona Universitària hasta el Fòrum, a lo largo de la avenida Diagonal, saltándose semáforos, invadiendo carriles contrarios y circulando por zonas peatonales.
Según han confirmado fuentes municipales, los corredores completaron los cerca de diez kilómetros del recorrido en apenas 15 minutos, circulando a gran velocidad por puntos icónicos como Passeig de Gràcia, la Torre Glòries y la Casa de les Punxes. Las imágenes grabadas por ellos mismos y compartidas en redes sociales muestran adelantamientos temerarios, uso de carriles exclusivos del transporte público y maniobras que podían haber terminado en accidente.
La iniciativa fue promovida por el colectivo ‘Track or Die’, un grupo originario de Nueva York conocido por organizar este tipo de pruebas clandestinas en distintas ciudades. El evento incluyó varios días de actividades, entre ellas la carrera denominada ‘Alley Cat’, con un recorrido improvisado que atravesaba la ciudad sin autorización.
El Ayuntamiento de Barcelona ha confirmado que se están recopilando todos los vídeos difundidos en plataformas como YouTube y Facebook para documentar las infracciones cometidas. Además, se están rastreando los perfiles en los que se promovió la convocatoria y se trabaja para identificar a los ciclistas implicados. Según fuentes del consistorio, se espera que puedan ser sancionados por comportamientos que “ponen en grave peligro la seguridad de peatones y conductores”.
Desde la asociación ciclista Amics de la Bici han lamentado que hechos como estos ofrezcan una imagen distorsionada del uso de la bicicleta en la ciudad. Albert García, portavoz de la entidad, ha subrayado que esta carrera no representa a la comunidad ciclista: “Se trata de personas que buscan notoriedad en redes sociales. El único propósito era saltarse todas las normas y circular a toda velocidad, algo totalmente ajeno al ciclismo responsable”.
Según la asociación, muchos de estos participantes podrían ser residentes extranjeros que trabajan para empresas internacionales y que “creen que pueden hacer lo que quieran”.
La Guardia Urbana continúa con la investigación y no descarta imponer multas significativas a los organizadores y ciclistas que se sumaron a esta carrera ilegal, que generó alarma y múltiples quejas por parte de los vecinos.



