Barcelona empieza a demoler la vieja estación de mercancías de la Sagrera para dejar paso a la futura terminal de AVE

Este miércoles han arrancado los trabajos de demolición de la antigua estación de mercancías de la Sagrera, un edificio de principios del siglo XX que ocupa 200.000 metros cuadrados y que lleva en desuso desde 1990. El proceso se hará por fases: primero la retirada del amianto y el derribo del interior, y a partir del 13 de abril comenzará la demolición de la estructura propiamente dicha.
El motivo es la construcción de la futura estación de AVE de la Sagrera, que necesita ese espacio. Pero las razones van más allá de la logística ferroviaria. La nueva configuración urbanística eleva la cota del terreno hasta alinearse con la calle Gran de la Sagrera, lo que haría que la planta baja del edificio y parte de la primera planta quedaran enterradas bajo el nivel de la calle. La convivencia entre ambas estructuras es, sencillamente, inviable.
El inmueble tiene historia. Entre 1922 y 1990 funcionó como centro logístico para la distribución y almacenamiento de mercancías en la ciudad. Su demolición, sin embargo, estaba sobre el papel desde hace treinta años, concretamente desde la modificación del Plan Metropolitano de Barcelona de diciembre de 1996.
La concejal responsable ha subrayado que la transformación va más allá de construir una estación. La zona ha actuado durante décadas como una cicatriz que partía el barrio de la Sagrera en dos, y la nueva ordenación pretende coser ese tejido urbano, elevar la calle, aumentar el verde y reconectar un barrio que históricamente quedó al margen. El horizonte visual del barrio, según sus palabras, cambiará.



