Barcelona aprueba su primer plan antirracista con 23 medidas y más de cien acciones para la próxima década

Barcelona tiene por primera vez un plan específico para combatir el racismo. El Ayuntamiento aprobó el 18 de mayo el primer plan antirracista de la ciudad, un documento que fija 23 medidas principales y más de un centenar de acciones concretas que se desplegarán a lo largo de los próximos diez años.
El plan parte de una premisa que hasta ahora no había tenido un marco institucional propio en la ciudad: el racismo no es solo una cuestión de actitudes individuales sino una realidad estructural que se reproduce en el acceso a la vivienda, el empleo, la educación y los servicios públicos. Las medidas contemplan desde la formación del personal municipal en perspectiva antirracista hasta la mejora de los mecanismos de denuncia de discriminaciones, el impulso de políticas de diversidad en la contratación pública y el refuerzo de la atención a víctimas de delitos de odio.
La iniciativa se suma a otros marcos de acción que Barcelona ha aprobado en los últimos años para abordar discriminaciones estructurales, como el plan de derechos LGTBI o la estrategia contra la islamofobia, consolidando un modelo de intervención municipal con compromisos de largo plazo y mecanismos periódicos de seguimiento y evaluación.



