Los Mossos investigan si el hombre muerto en el estudio de tatuajes de Badalona fue víctima de un robo que se torció

La investigación del asesinato cometido el pasado viernes en el Clandestino Tattoo Studio de Badalona ha aportado nuevos detalles. La víctima, identificada como Kevin R. F., de 44 años y residente en Sitges, no trabajaba en el local sino que estaba allí para hacerse un tatuaje, según fuentes policiales. En el momento del ataque se encontraban en el establecimiento, además de la víctima, un amigo suyo y un tatuador del centro.
Según la versión inicial de los testigos, los dos hombres armados que irrumpieron en el local iban a por la caja, y la víctima opuso resistencia. Los Mossos mantienen todas las hipótesis abiertas, incluida la del robo que se fue de las manos, aunque no descartan otras posibilidades y trabajan para corroborar los testimonios. Los dos sospechosos, descritos con gorra negra y gafas de sol, uno de ellos con el pelo corto, de punta y perilla perfilada, huyeron a pie tras los disparos y siguen sin ser detenidos.



